
El affiliate marketing (o marketing de afiliación) se ha consolidado como una de las estrategias más rentables del marketing digital. Su lógica es sencilla: una marca ofrece una comisión a creadores de contenido, influencers o páginas web que logran vender sus productos o servicios a través de enlaces de afiliado. Si antes este modelo era típico de blogs o comparadores online, hoy vive una segunda vida en redes sociales, impulsado por el vídeo corto y el social commerce.
¿Qué es el affiliate marketing?
El marketing de afiliados es un modelo basado en resultados: los afiliados no cobran por promocionar, sino solo cuando generan una acción concreta, como una venta, un registro o una descarga. Plataformas como Amazon Associates fueron pioneras, pero hoy este modelo se ha democratizado con las redes sociales.
Los creadores insertan enlaces de compra en sus publicaciones o vídeos, de manera que los seguidores pueden adquirir el producto sin salir de la plataforma. Cada venta queda registrada y el afiliado recibe su comisión.
Cómo se está usando en redes sociales
El fenómeno está creciendo de manera notable en plataformas de vídeo y social commerce:
- TikTok Shop: permite a los creadores etiquetar productos en sus vídeos. El usuario los compra sin salir de la app. Marcas de cosmética como CeraVe o Rare Beauty han disparado ventas gracias a reseñas virales.
- Instagram Shopping: integra catálogos de productos dentro de los perfiles de marca y los posts de influencers. Al pinchar en una prenda, el usuario accede directamente a la compra.
- YouTube: incorpora enlaces de afiliados en descripciones y, más recientemente, en los propios vídeos con etiquetas interactivas. Tech reviewers como Marques Brownlee (MKBHD) monetizan parte de su contenido con este sistema.
- Twitch: streamers incluyen enlaces de afiliado en paneles de su canal, sobre todo para periféricos, hardware o merchandising.
La gran novedad es el formato vídeo corto: un espacio donde la recomendación es más natural, visual y persuasiva que un banner tradicional.
Ejemplos reales
- L’Oréal y TikTok Shop: la compañía francesa lanzó campañas con microinfluencers que recomendaban productos de maquillaje en vídeos de 15 segundos, logrando aumentar ventas un 40 % en el target Gen Z.
- Amazon Influencer Program: creadores de YouTube y TikTok pueden tener su propia “tienda” dentro de Amazon, recomendando productos y cobrando comisión directa.
- Shein: combina moda rápida y marketing de afiliados con códigos de descuento personalizados en Instagram y TikTok, donde influencers promocionan “hauls” y cada venta se rastrea.
El affiliate marketing ya no es solo cuestión de blogs y comparadores: se ha convertido en el motor oculto de gran parte del comercio en redes sociales. El auge del vídeo corto y las plataformas de social commerce ha transformado este modelo en un espacio donde los influencers son auténticos vendedores digitales. Para las marcas, supone un canal de bajo riesgo (solo pagan por resultados) y para los creadores, una vía de monetización cada vez más profesionalizada.
En definitiva, el marketing de afiliación es hoy uno de los puentes más efectivos entre el contenido y la compra inmediata.

