
¿Qué tienen en común Burger King, Axe y Lay’s? Más allá de ser marcas mundialmente reconocidas, todas han tenido que modificar su nombre o sus productos para triunfar en nuevos mercados.
Las barreras culturales, lingüísticas y legales pueden representar un gran desafío para las marcas globales. Muchas veces, el nombre que funciona en un país puede tener connotaciones negativas en otro o simplemente ya está registrado por otra empresa. Para superar estos obstáculos, las compañías optan por adaptar su marca sin perder su identidad. A continuación, exploramos algunos casos interesantes.
1. Burger King → Hungry Jack’s (Australia)
Cuando Burger King intentó entrar al mercado australiano en 1971, descubrió que el nombre ya estaba registrado por un local. En lugar de pelear legalmente, la empresa decidió utilizar uno de los nombres disponibles en su portafolio: Hungry Jack’s.
Curiosamente, esta versión australiana se ha convertido en una marca muy querida localmente, manteniendo incluso algunas diferencias en el menú frente al original estadounidense.

2. Axe → Lynx (Reino Unido, Irlanda, Australia y más)
El desodorante masculino Axe es conocido mundialmente, pero en países como el Reino Unido, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda, se comercializa bajo el nombre Lynx.
¿La razón? Problemas de marca registrada. Al momento del lanzamiento, «Axe» ya era un nombre utilizado por otra empresa, lo que llevó a Unilever a optar por «Lynx», manteniendo la misma estética, fragancias y campañas publicitarias.

3. Lay’s → Walkers, Chipsy y Sabritas
Lay’s, la popular marca de papas fritas de PepsiCo, ha adoptado varios nombres locales para adaptarse a mercados específicos:
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En el Reino Unido se vende como Walkers.
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En Egipto, como Chipsy.
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En México, como Sabritas.
Esta estrategia busca aprovechar el valor de marcas locales ya consolidadas y adaptarse a los gustos y culturas alimenticias del país.

4. Mitsubishi Pajero → Montero (mercados hispanohablantes)
El nombre original del SUV japonés, Pajero, tuvo que ser cambiado en países de habla hispana por su connotación vulgar en algunos dialectos.
Mitsubishi optó por renombrarlo Montero en estos mercados, evitando así asociaciones negativas que podrían haber afectado sus ventas.

5. Pepsi Light → Pepsi Max (en algunos países europeos)
En algunos países europeos como Alemania o Reino Unido, Pepsi optó por lanzar su versión baja en calorías con el nombre Pepsi Max en lugar de Pepsi Light. Aunque la fórmula es similar, se presenta como una bebida «sin azúcar» pero con un sabor más intenso, diferenciándose en percepción del consumidor.
Adaptarse para sobrevivir (y triunfar)
El cambio de nombre o producto no es una señal de debilidad, sino de inteligencia estratégica. Las marcas globales entienden que para conectar con el consumidor local, deben hablar su idioma, respetar su cultura y, a veces, incluso cambiar de identidad.
Adaptarse es clave para mantenerse relevante y competitivo en un mercado global cada vez más exigente y diverso.

