
Vivimos en una era visual donde el diseño, el branding y la estética parecen fundamentales para vender. Sin embargo, hay marcas con logotipos básicos, envases sin gracia e incluso identidades “feas” que rompen récords de ventas. ¿Cómo es posible?
Lo que muchos ven como descuido o mal gusto es, en realidad, una estrategia de marketing intencional y brillante. En esta entrada analizamos por qué algunas marcas con apariencia poco cuidada triunfan más que otras perfectamente diseñadas, y qué podemos aprender de ellas.
¿Qué es el “ugly marketing”?
El «ugly marketing» o “marketing feo” es una corriente que apuesta por el anti-diseño o diseño intencionalmente básico, incluso amateur, para destacar en un mundo saturado de estética pulida.
Estas marcas no buscan ser bellas, sino ser vistas, recordadas y compartidas.
¿Por qué funciona?
- Captura la atención: lo inesperado llama más la atención que lo bonito.
- Parece más auténtico: muchas personas perciben lo imperfecto como honesto.
- Rompe con lo establecido: se siente diferente, único.
- Se viraliza fácilmente: lo extraño se comparte más en redes sociales.
Ejemplos reales de marcas “feas” que triunfan
1. Liquid Death: agua enlatada con estética metalera
Una marca de agua que parece una cerveza o una bebida energética. Su logo es una calavera, y sus campañas incluyen frases como “Murder Your Thirst” (asesina tu sed).
Resultado:
- Ventas de más de $100 millones en EE. UU.
- Una comunidad leal entre jóvenes, skaters y fans del punk/metal.
- Campañas virales que rompen con lo que se espera de una marca “saludable”.

2. Trader Joe’s y sus envases “caseros”
Esta cadena de supermercados en EE. UU. es amada por su aire artesanal y casi infantil. Sus envases parecen hechos con clipart, y sin embargo…
Resultado:
- Clientes extremadamente fieles.
- Percepción de producto natural y auténtico.
- Estética “despreocupada” que refuerza el mensaje de calidad sin pretensiones.

3. Marcas blancas con packaging genérico (y éxito rotundo)
Piensa en No Brand (Corea del Sur), Kirkland (Costco), o incluso los envases blancos de Mercadona en España. Poco diseño, tipografía neutra… y ventas millonarias.
Resultado:
- Percepción de que el valor está en el producto, no en el envoltorio.
- Estrategia perfecta para posicionarse como opción inteligente y sin florituras.
4. Campañas deliberadamente feas: Canva y Spotify
- Canva lanzó anuncios con diseños “sobrecargados” para mostrar lo que no hacer (funcionaron increíblemente bien en redes).
- Spotify Wrapped usa colores chillones, formas raras y composiciones que rompen reglas… pero eso lo hace llamativo y viral.
¿Qué podemos aprender?
1. No todo tiene que ser bonito para vender
A veces lo feo es más auténtico, más visible y más efectivo.
2. La diferenciación vende más que la perfección
Ser distinto (aunque sea para parecer feo) puede darte más notoriedad que competir en elegancia.
3. El contexto manda
Una marca premium no puede permitirse lo “feo”, pero una marca joven, disruptiva o de bajo coste, sí. El truco está en alinear la estética con el mensaje y el público.
El marketing de las marcas “feas” es una lección de oro: no necesitas ser perfecto para triunfar, necesitas ser diferente, relevante y auténtico. Estas marcas rompen las reglas con intención, no por descuido.
Y en un mundo donde todas las marcas luchan por destacar, a veces lo raro, lo feo o lo inesperado es lo que realmente te pone en el mapa.

